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Capel: de patito feo a cisne

El pisco Capel se convirtió en el patito feo de los piscos. Juzgado y criticado por muchos, cayó en una situación que muchas marcas temen y que, probablemente, incidió en una caída de clientes y ventas. Según el cuento, el patito -diferente de todos sus hermanos- decide alejarse de todos los que lo hacen sentir mal por su apariencia y emprende un rumbo triste, sin paradero, metas ni objetivos. Sin embargo, la suerte lo acompaña y encuentra una familia de cisnes que lo hace dar cuenta que, en realidad, él es un cisne.

Pero en el caso de Capel, estamos frente a un patito feo moderno que no dejó su destino a merced de la suerte. En este rumbo, el animalito decidió hacerse cargo de esa mala percepción que todos tenían sobre él y, deliberadamente, se vistió de cisne para probar su punto: “Capel es un pisco de gran calidad y la mala percepción está en tu cabeza”. 

Bastó solo con voltear las letras y añadir un branding más elegante: el patito feo Capel se convirtió en el grandioso cisne Le Pac. Curioso, porque aunque ahora nos resulta cómicamente obvio, nadie se dio cuenta de aquel disfraz y, después de este experimento, lograron que más de mil personas le dieran un puntaje de 6.7 sobre 7, siendo el mismo contenido en su interior, un mismo patito feo.

“La percepción es más real que la realidad”, comentaba un profesor de conducta del consumidor en la universidad, y es que es verdad: las personas se mueven por percepciones y también por la opinión de los demás. Un simple comentario, un conjunto de carácteres escrita por una persona que incluso podría no haber probado el pisco, se hace más real que la calidad misma del producto.

En ello vemos la importancia de las redes sociales, porque es ahí donde se genera el espacio para que otras personas, iguales a nosotros, nos recomienden marcas y productos.  Influyen sobre nuestra percepción e incluso comenzamos a convertir como propias las opiniones que escuchamos.

Ya conocemos el final del cuento, pero vamos a cambiar un poco la moraleja: Capel nos enseñó que siempre fue un cisne por dentro, quizás su imagen no se adaptó a los nuevos tiempos, pero no quiso renunciar a su marca. ¿A qué me refiero? Le Pac y Capel son lo mismo, y todo ese revoloteo de malas opiniones fue lo que definió su supuesta mala calidad. Quizás el camino fácil era lanzar una nueva marca e imagen gráfica, sin embargo, optó por hacer que Le Pac fuese una edición limitada y dejarnos una lección. 

Estamos frente a una historia con un vuelco muy interesante y creativo del marketing chileno, donde más adelante veremos si realmente impactó en ventas. Y esto no va a cambiar todo el sistema de percepciones que existe en las redes sociales, pero, quizás sí, a unos cuantos, nos haga pensar dos veces: ¿será realmente feo ese patito? 

Cuando la información se transforma en Hashtag

¿Quién diría que un símbolo tan pequeño, singular y simple se convertiría en una magnífica fuente de información? El hashtag o “gato”, como le dicen en Chile, es el empleado imprescindible del marketing digital y de las redes sociales en general. 

Fiel compañero de los Community Managers, se utiliza para saber el porqué de cada publicación que hacemos, además de ayudar a dar contexto, categorizar nuestro contenido (como en LinkedIn, que permite clasificar perfiles profesionales) y generar alcance orgánico.

En simples palabras, el hashtag tiene la misión de facilitar una búsqueda, explorar un tópico de interés o hacer que tu voz sea escuchada. Es en esta última utilidad que se ha popularizado de diferente manera, pues ayuda a contar una historia, a retratar un hecho que está sobre la mesa e incluso inmortalizar ciertos momentos históricos, como sucede en Twitter con los trending topics. 

Sin embargo, esta capacidad de contar algo en pocas palabras no se limita a los hechos noticiosos, sino que se debe aprovechar en el storytelling de las marcas y empresas. Pero, para que sean efectivos, hay que saber utilizarlos, pues no basta con escribir lo que tengamos en mente.

A pesar de que el hashtag ocupa solo un carácter, las palabras que lo siguen deben ser lo suficientemente amplias para que las personas que no nos conocen nos encuentren, enganchen con nuestro contenido y nos sigan. Sin embargo, a su vez deben ser específicas para que también se junten con un grupo de contenido similar. 

#Siescribesdeestamanera, se vuelve muy difícil leerte, #o #si #lo #haces #así, el usuario podría aburrirse y no prestar atención a lo que quieres decir. Además, lo mejor siempre será ocupar hashtags que tengan relación con lo que publicaste, pero evitar las palabras clave que son muy genéricas para que tu publicación no se pierda en el mar de la competencia.

Por ejemplo, si tenemos una publicación de un producto saludable, se puede utilizar #comidasaludable, no así #comida o #amolacomidasaludable. La primera, muy general. La segunda, demasiado específica. 

Un día como hoy, 23 de agosto, pero en 2007, el iPhone era la novedad del mercado y el mundo ya comenzaba a utilizarlo para generar contenido. Entre todas las personas, Chris Messina, un hombre estadounidense, vio su teclado y un problema: cómo organizar toda esa masa de contenido por temáticas e intereses.

De la idea a la acción, Messina propuso el uso del hashtag, que en un inicio fue mirado en menos por Twitter: “Muy nerd, vamos a resolverlo con un algoritmo”. Poco sabían que un tiempo después, ese símbolo tan pequeño, singular y simple se convertiría en una magnífica fuente de información. El “gato” se transformaría en una herramienta clave y actual para las personas, para contar historias y mejorar el marketing de las marcas de todo el mundo.

Podcast entrega valiosas herramientas de ventas y marketing digital

El éxito de un negocio no sólo depende de la calidad del producto o servicio que se ofrece. Si bien es un aspecto fundamental, necesita ir acompañado de elementos que permitan su desarrollo y asentamiento en el mercado. El marketing ha demostrado ser una herramienta que juega un papel preponderante en el éxito de una marca y, con la acelerada digitalización, el trabajo digital en esta materia ha adquirido cada vez más protagonismo.


Con esto en consideración y atendiendo a la creciente demanda de conocimiento en esta área, es que Agencia Rompecabeza Digital junto a Sandler Training Chile, lanzaron el podcast “El Ring de las Ventas”, un espacio que busca mantener a emprendedores, empresarios y personas en general, informadas respecto actitudes, comportamientos y técnicas para alcanzar todas sus metas, así como también entregar tips y consejos útiles relacionado con marketing digital.


“La pandemia transformó la forma en que las personas consumen. No sólo potenció el comercio electrónico, sino que también abrió un mundo de posibilidades en redes sociales, consumo de podcast, etc. Hoy, con la nueva normalidad, se da un proceso híbrido, en el que es sumamente importante adquirir conocimiento y herramientas para hacer crecer un negocio, tanto en lo físico como en lo digital, proyectando ambos focos como líneas de acción paralelas y complementarias. Si no te subes a este tren, eventualmente vas a quedar fuera del mercado.”, asegura Ariel Jeria, gerente general de Rompecabeza.


Alojado en Spotify, “El Ring de las Ventas” ya cuenta con 10 episodios, cada uno abocado a un tema en particular, entre ellos; “3 elementos del éxito”; “Herramientas de prospección” y “Social Selling” donde Ariel Jeria junto a Andrés Pupkin, director ejecutivo de Sandler Training Chile, abordan perspectivas y consejos que pueden ser fundamentales para alguien que quiere escalar su negocio.


“Hemos tenido una muy buena respuesta, porque hay conciencia respecto del valor que tiene el conocimiento en materia de ventas y marketing digital. Queremos aportar, abrir la discusión y, ojalá, poder ser de ayuda para quienes están considerando adaptarse a este nuevo escenario, pero muchas veces, no saben bien cómo orientar y optimizar sus esfuerzos”, explica Jeria.


Cada jueves a las 19:30 horas se lanza un nuevo episodio en Spotify, y a solo semanas de su lanzamiento, ya cuentan con más de 2.000 reproducciones en el siguiente enlace

Bots en redes sociales: ¿son buenos o malos?

“La estrategia de salida de Musk es un modelo de hipocresía”, declaró Twitter en su reciente demanda contra Elon Musk, después de que el millonario decidiera no comprar la red social porque, entre otras razones, esta le habría mentido sobre la cantidad de usuarios falsos que posee.

Pero, que Twitter tiene bots (y muchos), no es un secreto. Este escenario resulta curioso, porque los bots -como toda inteligencia artificial (IA)- son creados para servir a la gente, con la idea de que puedan sostener conversaciones, con un lenguaje natural, tal y como si fueran personas reales.

De hecho, en la aplicación es normal ver bots que son utilizados por usuarios para recordarles un tuit en específico, darles la hora o pronosticar el clima. Incluso, son empleados por empresas como asistentes virtuales para resolver dudas de forma automática y rápida, beneficiando así las relaciones con los clientes. 

Sin embargo, ¿qué pasa cuando los bots están al servicio de personas que tienen fines negativos? Esto lo vemos, por ejemplo, cuando una gran cantidad de bots son programados con el objetivo de mover la conversación hacia una tendencia determinada. Es decir, la idea es que los bots se hagan pasar por personas para influir, por ejemplo, en la intención de voto de un grupo de usuarios, o mover la balanza hacia una opción determinada en una discusión de un tema de interés general o, incluso, proliferar noticias falsas. 

Cuando se le quiere dar un mal uso a los bots, sus administradores buscan que se vean como personas reales, para así aumentar su credibilidad. Es una locura, pues con una simple mirada a sus perfiles, la información que muestran puede llegar a ser convincente. Por todo esto, preocupa que más del 5% de las cuentas de Twitter sean bots, ya que no puede existir libertad de expresión en una plataforma que tiene mucho contenido artificial o gestionado.

Es por ello que hoy, más que nunca, tenemos la responsabilidad de educarnos y educar a nuestro alrededor para identificar cuándo estamos frente a un bot, en especial cuando su objetivo es engañar

Para esto, cualquier persona puede hacer un análisis de perfil, para determinar si esa opinión o noticia proviene, efectivamente, de una persona o de inteligencia artificial. Para ello hay que fijarse en detalles como la foto de perfil; si ésta es genérica, como sacada de un banco de imágenes, probablemente se trate de un bot; el nombre del usuario, ya que si tiene una gran cantidad de números o caracteres podría tratarse de IA; el timeline, pues si es un bot se encontrarán mensajes repetitivos en torno a un tema en específico; también seguirán una gran cantidad de cuentas que lo desconocen y, finalmente, la fecha en que se creó el perfil, pues si es reciente, es para sospechar.

Independiente de con quién estemos de acuerdo, la batalla entre Musk y Twitter deja entrever una gran advertencia para quienes ocupan las redes sociales en su día a día: a pesar de todos los beneficios que nos proveen, éstas pueden ser un arma de doble filo, debido a la manipulación externa que utiliza bots para engañar a usuarios reales como tú o como yo. 

Día Mundial del Emoji: comunicarse sin palabras

Cuando vemos una sonrisa y unos ojos achinados en el rostro que tenemos frente, sabemos que esa persona recibió positivamente lo que le dijimos, mientras que ver un par de lágrimas caer o un ceño fruncido nos hace entender que está triste, molesta o enojada. Es por esto que llevar una conversación cara a cara hacia una pantalla fue un desafío colosal para la comunicación de las sociedades del mundo.

Y es que ¿cómo podemos transmitir emociones tan humanas a través de píxeles? ¿Cómo conectar digitalmente con otra persona tal y como si estuviésemos frente a frente? Ya contábamos con imágenes y gifs, y en computadores teníamos emoticones básicos que apoyaban nuestros mensajes, pero necesitábamos algo más rápido y versátil que se adaptara a la comunicación a través del teléfono móvil, dispositivo que había llegado para quedarse en este mundo donde rige la inmediatez.

Así es como en 2011, Apple trajo los primeros emojis a color para celular y después de un año le siguió Android. Lo novedoso de este proceso fue una variada carta, que permitía expresar emociones más allá de las básicas que ya conocíamos y que con el tiempo fue creciendo y adoptando nuevas reacciones que buscaban representar el sinfín de sentimientos que experimentamos como humanos.

Los emojis pueden decir más que mil palabras y, mientras más existan, más fácilmente podremos encontrar el que se adapta mejor a lo que queremos transmitir. Y es que estamos frente a un fenómeno curioso, pues en cada actualización de nuevos emojis que hace Unicode Consortium -organización global que se encarga de añadir emojis a las distintas plataformas y a los estándares de los fabricantes- vemos un reflejo innegable de los avances de la sociedad.

Por ejemplo, en 2015 apareció la opción de cambiar el color de piel a las manos que hacen señas. Un par de años más tarde, incorporaron íconos de representación de personas sordas o en sillas de ruedas y adaptaron los de personas para que pudiesen representar a las diversidades de género e inclinaciones sexuales. Además, en lo que va del 2022 ya se han sumado 123 nuevos emojis y recientemente se anunció una nueva colección.

Hoy podemos ocupar 3633 emojis diferentes que ayudan no solo a la comunicación interpersonal, sino también a la que se da entre empresas y audiencia, puesto que ayudan a darle cercanía y facilidad de entendimiento al mensaje y, para qué lo vamos a negar, hace más entretenida la interacción y el trabajo.

Lo más importante de este fenómeno es no olvidar que cada uno de los emojis está inspirado en emociones reales, situaciones cotidianas, objetos y lugares que existen en el mundo tangible. Por esto, debemos festejar la gran ayuda y representatividad de estos pequeños íconos en nuestra comunicación diaria, pero con la promesa de hacernos el tiempo para disfrutar -fuera de los límites de una pantalla- el sonido de una risa o sentir un buen apretón de manos.

Caso Suzuki S-presso ¿Mala publicidad?

Por Ariel Jeria, Gerente general de Rompecabeza

Se ha hecho viral en redes sociales, principalmente TikTok y Twitter, el modelo de autos Suzuki S-presso, dado que muchos usuarios le han otorgado el título de “el auto más feo del mercado”. Las bromas, memes y comentarios en torno a la estética del vehículo abundan. 

A lo que a todas luces parece una funa, en realidad puede ser un tremendo favor para la marca, pues con cada publicación obtiene impresiones gratuitas y expande su alcance a nuevos usuarios (y potenciales clientes), sin tener que pagar un peso por esta campaña. Aquí se vuelve a aplicar el viejo principio de que no existe la mala publicidad.  

Es cierto, los comentarios hacen referencia a lo feo del modelo, pero a la hora de adquirir un vehículo, la estética no necesariamente es el valor determinante para decidir la compra.  Cuando se adquiere un automóvil, el comprador va a mirar también el precio, conveniencia, tamaño y/o confort, incluso por sobre el look. Por otro lado, lo bonito o lo feo es una característica completamente subjetiva, por lo que, para muchos, este SUV puede ser llamativo o hasta bonito. 

También es probable que, antes de los posteos, mucha gente ni siquiera haya escuchado sobre este modelo y menos conocía sus características. No obstante, ahora el S-presso no pasa desapercibido en las calles. Ya sea por sus colores vivos, como el naranja o el azul vibrante, y su particular forma, es seguro que, en un encuentro con él, muchas personas fijen su vista en este particular vehículo y hasta le saquen fotografías o hagan videos. 

Es tanto el contenido que se ha creado a partir de este modelo que hasta tiene una lista de canciones en Spotify, por lo que posiblemente seguirá dando de qué hablar por un largo tiempo más. Incluso, otras marcas vinculadas al rubro, como de lavado de autos, han sacado partido de este tema y lo han usado a su favor, como Just Car que lanzó una publicación en Instagram donde establecen que “el único auto feo es el auto sucio”. 

Y así continuará esta curiosa campaña que nació “sin querer” y que ha logrado darle un particular reconocimiento a Suzuki. Es más, el S-presso ya estaba teniendo buenos resultados en Chile, pues está entre los 10 más vendidos durante el 2021, de acuerdo al reporte de la Asociación Nacional Automotriz de Chile, ANAC, y habrá que esperar las cifras actualizadas de este año para ver el éxito de “Ñuñuki”.

Si bien Suzuki todavía no se ha pronunciado respecto al tema, tiene al frente suyo una gran oportunidad de comunicar y adueñarse de esta campaña viral: podría argumentar que ya no estamos en época para discriminar sólo por la apariencia, que la belleza está por dentro; que el tener este modelo -pese a su fama de feo- será una muestra de personalidad para el conductor o que este SUV compacto puede a ser la mejor opción precio-calidad para varias familias sin importa lo que opina el resto. 

Libertad de expresión en Twitter

La intención de compra de Twitter por parte de Elon Musk ha generado gran interés en los medios de comunicación de todo el mundo, tanto por los recursos involucrados en la transacción -US$44 mil millones, equivalentes a alrededor de $37.900 millones de pesos chilenos- como por el papel que jugaría el hombre más rico del mundo en la plataforma y el efecto de su eventual participación en el directorio.

Más allá del estado actual de la transacción, se ha especulado sobre los posibles cambios que podría sufrir la plataforma con la llegada del fundador de SpaceX, un personaje conocido por su gran capacidad de persuasión, pero que también arrastra un historial controvertido en la red del pajarito azul por polémicos tweets, que lo han llevado a cuestionar más de una vez la libertad de expresión de la red.

Por esto, no es de extrañar que el eje central de la agenda del magnate para Twitter sea precisamente la ‘libertad de expresión’. Un tema sobre el cual fue muy claro en una carta enviada a la junta, donde aseguró que ‘Twitter es la plataforma para la libertad de expresión en todo el mundo, pero este ‘imperativo social’ no se puede realizar si Twitter permanece en su forma actual’.

Esta visión ‘absolutista de la libertad de expresión’, como la ha definido él mismo, incluso lo ha llevado a tener que explicar a la prensa qué entiende por este concepto. Entre julio y diciembre del 2020, Twitter tomó acciones contra 1,1 millones de cuentas diferentes por infringir su política contra conductas de odio.

Se trata de una acción que iría en contra de esta nueva era que busca apoyar la libertad de expresión ‘sin límites’, en la cual Musk espera que hasta sus más grandes detractores permanezcan activos, como un símbolo de lo que significa realmente la libertad en una red social.

Sin embargo, para algunos expertos en comunicaciones, esta perspectiva generaría una alta cuota de incertidumbre para la sensación de seguridad dentro de la red, al abrir la puerta a discursos extremistas en el ámbito político, social y religioso, entre otros. Y es que, en medio de la vorágine digital que vive el mundo, es necesario aceptar que las redes sociales se configuran como un espacio social más.

Por lo mismo, resulta fundamental revisar los acuerdos tácitos a los que los usuarios acceden al participar en la plataforma. Sin lugar a dudas, discutir sobre libertad de expresión resulta imperativo. Recordemos que en enero del 2020, Twitter decidió suspender permanentemente la cuenta del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, para evitar que se desataran más actos de violencia tras el asalto de una turba al Capitolio.

Este tipo de veto no tendría lugar en el ‘nuevo’ Twitter, decisión que -para Musk- está lejos de ser acertada, pues logró ‘alienar’ a gran parte del país y le dio aún más tribuna a Trump, quien respondió con la creación de ‘Truth Social’. Vale la pena preguntarse si el respeto por la diversidad puede ir de la mano de la libertad de expresión como la entiende Musk y llevar esa reflexión al uso particular que cada uno hace de las redes sociales.

Emprender en Chile: 7 Consejos para comenzar

Han pasado varios años y muchos contextos sociales, nacionales y pandémicos,  desde que en el 2013 se instaurara en Chile, el día 29 de abril como el  Día Nacional del Emprendimiento. Ocho años que hasta hoy, han visto crecer poco a poco los emprendimientos y a quienes se atreven a emprender, pero que en los últimos dos han tenido una explosión nunca antes vista.

De las últimas cifras que tenemos en nuestro país, cada día en Chile se crean más de 250 nuevas empresas, según indica Radar Pyme de RedCapital, si lo multiplicamos por los 365 días del año, la cifra es bastante impresionante si lo comparamos con los inicios de la conmemoración en el 2013. Durante el año previo, en 2012 se generaron en Chile  68.500 nuevas empresas, alrededor de unas 58 por día. 

Si en esos tiempos hablar de emprendimiento sonaba lejano, hoy es cada vez más usual.  De acuerdo con cifras de Hermann Consultores, el 53,3%  de los empleos en Chile, lo entregan las PYME. 

Y no es solo una tendencia nacional, la consultora Ipsos  reveló en su estudio “Emprendimiento en Tiempos de Pandemia”,  que tres de cada diez ciudadanos del mundo declaran haber comenzado algún tipo de negocio en el pasado. En Chile, esta cifra asciende a un 46%, en tanto que un 37% no ha iniciado un emprendimiento, pero sí lo ha considerado. Solamente un 17% no lo ha realizado. 

De esta forma, Chile se sitúa en el sexto lugar entre los países con mayor proporción en el mundo. 

Ahora, emprender no es tan sencillo como se puede pensar al leer estas cifras. Si somos claros, sí, efectivamente, cualquier persona puede emprender, el punto es saber llevar ese emprendimiento por un buen camino, desarrollo ágil, ingresos estables y una perspectiva de crecimiento a futuro. 

¿Estás pensando en emprender? Toma nota de estos consejos:

  1. Automatiza procesos e instala herramientas: Hay que enfocarse en ser productivos desde que parte un negocio, ya que luego será más complicado. Esto te ayudará a ser más organizado y te permitirá ahorrar tiempos y costos. Así, cuando quieras levantar capital o vender tu emprendimiento, será más fácil para los inversionistas acceder de manera ordenada a la información, serás más confiable y por tanto tu empresa valdrá más.
  1. Rodéate de un buen equipo o socios: No es recomendable trabajar solo ya que en el día a día es fácil dedicar la mayor parte del tiempo a las labores cotidianas y olvidar los temas estratégicos. Un socio te permitirá: discutir hacia dónde avanzar con la empresa, tener diferentes miradas y es tu reemplazo para que puedas descansar. El equipo de trabajo también es clave, pues te permitirá crecer en varias direcciones y tener diferentes habilidades técnicas. Un buen equipo te permitirá avanzar mucho más rápido para lograr tu objetivo. 
  1. Evita a los oportunistas financieros:  Si invierten en tu empresa, es ideal que también participen en la parte estratégica, colaborando para sumar capacidades y empujando para que el negocio marche bien. Los oportunistas financieros sólo buscarán obtener un beneficio económico en un tiempo determinado y pueden consumir mucho tiempo tratando de dar explicaciones cuando las cosas no marchan de acuerdo al plan. 
  1. Mete las manos en todas las áreas para delegar mejor:  Si tu negocio crece, tendrás que contratar muchas personas para desarrollarlo y lo mejor es que puedas delegar las tareas sabiendo qué se debe hacer en cada rol. Conoces tu empresa mejor que nadie, pero también es bueno conocer los procesos y dejar muy en claro qué resultado se espera obtener. Por ejemplo, si tienes un ecommerce, hacer rutas de despacho para entregar paquetes es una buena forma de saber cuánto tarda esa labor, qué dificultades hay en el camino o hasta te permite conversar con algún cliente. 
  1. No te enamores de tu idea, conversa constantemente con tus clientes y haz modificaciones de ser necesario: La capacidad adaptativa es fundamental para sobrevivir o acoplarse a los cambios del mercado. En muchas ocasiones un negocio puede desarrollar con el tiempo su modelo de negocio o bien, este puede cambiar por uno más rentable. 
  1. ¿Necesitas financiamiento? Busca entre familiares y amigos: Buscar apoyo entre los más cercanos es una gran ayuda para dar un primer empujón a tu negocio. De esta manera, puedes valorizar más tu empresa antes de ir a buscar inversionistas externos. Buscar financiamiento con fondos concursables también es una buena opción, pero se debe tener cuidado de no dedicar demasiado tiempo en eso. Si tú empresa no se sostiene o financia por sí sola luego de un tiempo, es mejor buscar otras alternativas. 

7. Piensa como dueño pero trabaja como empleado: Ser riguroso con tu empresa es muy importante. Trabajar comprometido, dedicar tiempo todos los días y hacer sacrificios. Las personas que emprenden tienen flexibilidad horaria, pero es probable que debas trabajar hasta 14 horas al día para que tú negocio despegue. Es importante que seas constante, en especial si tienes un equipo a cargo, para dar el ejemplo y siempre estar disponible a resolver inconvenientes.

Rating online: ¿Qué están midiendo?

Hace 37 años, el economista Elías Selman se aventuraba en las primeras mediciones de audiencia de televisión. Si en ese momento le hubieran preguntado al denominado “Señor People Meter” si las audiencias, en algún momento, serían capaces de decidir sobre los contenidos que veían, probablemente la respuesta hubiera sido un rotundo no. 

Sin duda, de ese momento hasta hoy han cambiado muchas cosas, tanto en la industria como en los consumidores. Cambió la forma en que nos comunicamos, cómo interactuamos con el contenido y la manera en que lo consumimos, dando un salto mortal desde el estudio y la percepción de las audiencias como sujetos pasivos, a los cuales la información se les “inyecta”, como mencionan algunas teorías, hasta su definición actual, caracterizada como un ente activo en el proceso de comunicación masiva, capaz de participar y decidir qué quiere ver y en qué formato. Sin embargo, el sistema con el que medimos a estas nuevas audiencias a nivel nacional sigue siendo el mismo que hace tres décadas. 

Algunas semanas atrás, el canal de televisión “La Red” a través de un comunicado anunció que dejará de utilizar el tradicional rating online como índice de medición de audiencia de sus contenidos. “Ensucia mucho la construcción de un programa, las personas que hacen televisión se guían mucho por cómo están marcando vs (sic) la competencia y alargan o acortan temas según cuantas personas los están viendo” señaló Marco García, jefe de estudios del canal, como uno de los argumentos detrás de la decisión.

Y es que con el tiempo, los canales de televisión abierta se volvieron adictos al rating online, creando y programando su contenido según la vaga extrapolación que entrega un aparato decodificador como el people meter. ¿La razón? Mayor audiencia, mayor publicidad, mejores ganancias. Una fórmula infalible, hasta ahora. 

“La cifra de rating representa el porcentaje de hogares o individuos, del universo objetivo, que están viendo un programa de televisión en un momento determinado. El universo objetivo de hogares para la TV es el total de hogares con televisión del Gran Santiago más la comuna de Puente Alto y San Bernardo, Antofagasta, Viña del Mar, Valparaíso, Concepción, Talcahuano, Temuco, Padre las Casas, San Pedro de la Paz y Chiguayante, al que se excluyen el nivel socioeconómico E”. Esta es la definición de rating que entrega la empresa Kantar Ibope Media, dedicada desde 1999 a medir el rating de las audiencias de la televisión pública chilena y que, a causa de la aceleración digital del último tiempo y los cambios en la forma de consumo, ha debido enfrentar diversos cuestionamientos en torno a su sistema de medición que, según expertos, presenta ciertos sesgos y ya no se adaptaría a la forma actual de difusión y consumo de contenidos, la cual se lleva a cabo principalmente en el mundo online. 

En este escenario, resulta relevante considerar que, en la actualidad, no solo el consumo de los medios es multiplataforma, sino que también, gracias a la diversidad de formatos y plataformas, existe una serie de interacciones en torno a la promoción de un mismo contenido sucediendo en forma simultánea. Por ejemplo: la entrevista de un famoso en televisión, una situación bidireccional: el canal emite el contenido y la audiencia lo ve en su casa; pero ¿qué sucede cuando tenemos la posibilidad de volver a ver esa entrevista aún cuando no la estén pasando en directo? cuando una frase que dijo el famoso se vuelve trending topic, un meme, un challenge de TikTok o abrió un debate en un stream de Twitch. Todas estas son interacciones de la misma audiencia en torno al contenido emitido por televisión, acciones digitales y libres que nos ayudan a comprender por qué cierto contenido resonó más en la mente de las personas por sobre otro, pero que aún no son medibles a gran escala. 

Es necesario repensar cómo estamos midiendo la audiencia de los contenidos en la era digital, donde la participación e interacción de los usuarios es fundamental para lograr generar contenidos de calidad en todas sus dimensiones. 

¿Son peligrosas las redes sociales?

Con la popularidad del documental de Netflix “The Tinder Swindler” (“El estafador de Tinder” en español) y el crimen ocurrido en Inglaterra -donde una joven de 19 años perdió la vida tras convivir durante tres meses con su pareja, a quien conoció a través de una aplicación de citas y que hoy es sindicado como el responsable de su muerte – queda abierta la pregunta de si las redes sociales son o no peligrosas. Mi respuesta es no.

Las redes sociales existen para conectar personas en torno a un tema en común, ya sean familiares o amigos, o personas que aman un videojuego, tomar fotografías o bien buscan un espacio dónde conocer gente y pasarla bien.

Como todo en la vida, el secreto es ser responsables a la hora de usarlas e interactuar en ellas. Tanto las personas como las empresas deben cuidar la información personal, no exigir datos privados a otros usuarios y proteger la privacidad de la información que se comparte voluntariamente entre usuarios.

En el caso de los jóvenes, el rol de los padres es de extrema relevancia. Su labor es advertir sobre el uso responsable de la tecnología o redes sociales, sin la ingenuidad de pensar que detrás de una foto o perfil se encuentra la misma persona que creemos conocer y con la claridad de que es imposible conocer las motivaciones o intenciones del que está tras la pantalla. Este rol educativo es el mismo que se entrega para cuidar su integridad cuando se enseña a no tener secretos con los padres o tutores, no hablar ni recibir regalos de extraños o aceptar una invitación para irse con un desconocido en la calle.

En el documental y en la tragedia ocurrida en Londres hay un factor común: las personas involucradas se conocen mediante una aplicación de citas, luego interactúan por mensajería y llamados telefónicos para, eventualmente, conocerse en persona. Pero ojo, Simon Leviev (del documental de Netflix) era un ladrón y estafador antes tener un perfil en Tinder, al igual que el joven acusado de asesinato en Londres que, de acuerdo a los antecedentes recabados, sería un hombre controlador y violento, que no supo lidiar con el inminente regreso de la víctima a Canadá.

El cuidado hay que tenerlo con las personas con las que se interactúa, ya sea en línea o en vivo. Los usuarios de redes sociales debemos hacernos responsables del uso que le damos y de la información que compartimos.

Las redes sociales permiten a la gente seguir conectados con seres queridos que están lejos y no todas las historias de amor nacidas en el mundo digital han terminado en tragedia, muchas parejas han tenido un final feliz, pues han tenido los cuidados y precauciones necesarias a la hora de pasar de la virtualidad a la presencialidad.