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Emprender en Chile: 7 Consejos para comenzar

Han pasado varios años y muchos contextos sociales, nacionales y pandémicos,  desde que en el 2013 se instaurara en Chile, el día 29 de abril como el  Día Nacional del Emprendimiento. Ocho años que hasta hoy, han visto crecer poco a poco los emprendimientos y a quienes se atreven a emprender, pero que en los últimos dos han tenido una explosión nunca antes vista.

De las últimas cifras que tenemos en nuestro país, cada día en Chile se crean más de 250 nuevas empresas, según indica Radar Pyme de RedCapital, si lo multiplicamos por los 365 días del año, la cifra es bastante impresionante si lo comparamos con los inicios de la conmemoración en el 2013. Durante el año previo, en 2012 se generaron en Chile  68.500 nuevas empresas, alrededor de unas 58 por día. 

Si en esos tiempos hablar de emprendimiento sonaba lejano, hoy es cada vez más usual.  De acuerdo con cifras de Hermann Consultores, el 53,3%  de los empleos en Chile, lo entregan las PYME. 

Y no es solo una tendencia nacional, la consultora Ipsos  reveló en su estudio “Emprendimiento en Tiempos de Pandemia”,  que tres de cada diez ciudadanos del mundo declaran haber comenzado algún tipo de negocio en el pasado. En Chile, esta cifra asciende a un 46%, en tanto que un 37% no ha iniciado un emprendimiento, pero sí lo ha considerado. Solamente un 17% no lo ha realizado. 

De esta forma, Chile se sitúa en el sexto lugar entre los países con mayor proporción en el mundo. 

Ahora, emprender no es tan sencillo como se puede pensar al leer estas cifras. Si somos claros, sí, efectivamente, cualquier persona puede emprender, el punto es saber llevar ese emprendimiento por un buen camino, desarrollo ágil, ingresos estables y una perspectiva de crecimiento a futuro. 

¿Estás pensando en emprender? Toma nota de estos consejos:

  1. Automatiza procesos e instala herramientas: Hay que enfocarse en ser productivos desde que parte un negocio, ya que luego será más complicado. Esto te ayudará a ser más organizado y te permitirá ahorrar tiempos y costos. Así, cuando quieras levantar capital o vender tu emprendimiento, será más fácil para los inversionistas acceder de manera ordenada a la información, serás más confiable y por tanto tu empresa valdrá más.
  1. Rodéate de un buen equipo o socios: No es recomendable trabajar solo ya que en el día a día es fácil dedicar la mayor parte del tiempo a las labores cotidianas y olvidar los temas estratégicos. Un socio te permitirá: discutir hacia dónde avanzar con la empresa, tener diferentes miradas y es tu reemplazo para que puedas descansar. El equipo de trabajo también es clave, pues te permitirá crecer en varias direcciones y tener diferentes habilidades técnicas. Un buen equipo te permitirá avanzar mucho más rápido para lograr tu objetivo. 
  1. Evita a los oportunistas financieros:  Si invierten en tu empresa, es ideal que también participen en la parte estratégica, colaborando para sumar capacidades y empujando para que el negocio marche bien. Los oportunistas financieros sólo buscarán obtener un beneficio económico en un tiempo determinado y pueden consumir mucho tiempo tratando de dar explicaciones cuando las cosas no marchan de acuerdo al plan. 
  1. Mete las manos en todas las áreas para delegar mejor:  Si tu negocio crece, tendrás que contratar muchas personas para desarrollarlo y lo mejor es que puedas delegar las tareas sabiendo qué se debe hacer en cada rol. Conoces tu empresa mejor que nadie, pero también es bueno conocer los procesos y dejar muy en claro qué resultado se espera obtener. Por ejemplo, si tienes un ecommerce, hacer rutas de despacho para entregar paquetes es una buena forma de saber cuánto tarda esa labor, qué dificultades hay en el camino o hasta te permite conversar con algún cliente. 
  1. No te enamores de tu idea, conversa constantemente con tus clientes y haz modificaciones de ser necesario: La capacidad adaptativa es fundamental para sobrevivir o acoplarse a los cambios del mercado. En muchas ocasiones un negocio puede desarrollar con el tiempo su modelo de negocio o bien, este puede cambiar por uno más rentable. 
  1. ¿Necesitas financiamiento? Busca entre familiares y amigos: Buscar apoyo entre los más cercanos es una gran ayuda para dar un primer empujón a tu negocio. De esta manera, puedes valorizar más tu empresa antes de ir a buscar inversionistas externos. Buscar financiamiento con fondos concursables también es una buena opción, pero se debe tener cuidado de no dedicar demasiado tiempo en eso. Si tú empresa no se sostiene o financia por sí sola luego de un tiempo, es mejor buscar otras alternativas. 

7. Piensa como dueño pero trabaja como empleado: Ser riguroso con tu empresa es muy importante. Trabajar comprometido, dedicar tiempo todos los días y hacer sacrificios. Las personas que emprenden tienen flexibilidad horaria, pero es probable que debas trabajar hasta 14 horas al día para que tú negocio despegue. Es importante que seas constante, en especial si tienes un equipo a cargo, para dar el ejemplo y siempre estar disponible a resolver inconvenientes.

Rating online: ¿Qué están midiendo?

Hace 37 años, el economista Elías Selman se aventuraba en las primeras mediciones de audiencia de televisión. Si en ese momento le hubieran preguntado al denominado “Señor People Meter” si las audiencias, en algún momento, serían capaces de decidir sobre los contenidos que veían, probablemente la respuesta hubiera sido un rotundo no. 

Sin duda, de ese momento hasta hoy han cambiado muchas cosas, tanto en la industria como en los consumidores. Cambió la forma en que nos comunicamos, cómo interactuamos con el contenido y la manera en que lo consumimos, dando un salto mortal desde el estudio y la percepción de las audiencias como sujetos pasivos, a los cuales la información se les “inyecta”, como mencionan algunas teorías, hasta su definición actual, caracterizada como un ente activo en el proceso de comunicación masiva, capaz de participar y decidir qué quiere ver y en qué formato. Sin embargo, el sistema con el que medimos a estas nuevas audiencias a nivel nacional sigue siendo el mismo que hace tres décadas. 

Algunas semanas atrás, el canal de televisión “La Red” a través de un comunicado anunció que dejará de utilizar el tradicional rating online como índice de medición de audiencia de sus contenidos. “Ensucia mucho la construcción de un programa, las personas que hacen televisión se guían mucho por cómo están marcando vs (sic) la competencia y alargan o acortan temas según cuantas personas los están viendo” señaló Marco García, jefe de estudios del canal, como uno de los argumentos detrás de la decisión.

Y es que con el tiempo, los canales de televisión abierta se volvieron adictos al rating online, creando y programando su contenido según la vaga extrapolación que entrega un aparato decodificador como el people meter. ¿La razón? Mayor audiencia, mayor publicidad, mejores ganancias. Una fórmula infalible, hasta ahora. 

“La cifra de rating representa el porcentaje de hogares o individuos, del universo objetivo, que están viendo un programa de televisión en un momento determinado. El universo objetivo de hogares para la TV es el total de hogares con televisión del Gran Santiago más la comuna de Puente Alto y San Bernardo, Antofagasta, Viña del Mar, Valparaíso, Concepción, Talcahuano, Temuco, Padre las Casas, San Pedro de la Paz y Chiguayante, al que se excluyen el nivel socioeconómico E”. Esta es la definición de rating que entrega la empresa Kantar Ibope Media, dedicada desde 1999 a medir el rating de las audiencias de la televisión pública chilena y que, a causa de la aceleración digital del último tiempo y los cambios en la forma de consumo, ha debido enfrentar diversos cuestionamientos en torno a su sistema de medición que, según expertos, presenta ciertos sesgos y ya no se adaptaría a la forma actual de difusión y consumo de contenidos, la cual se lleva a cabo principalmente en el mundo online. 

En este escenario, resulta relevante considerar que, en la actualidad, no solo el consumo de los medios es multiplataforma, sino que también, gracias a la diversidad de formatos y plataformas, existe una serie de interacciones en torno a la promoción de un mismo contenido sucediendo en forma simultánea. Por ejemplo: la entrevista de un famoso en televisión, una situación bidireccional: el canal emite el contenido y la audiencia lo ve en su casa; pero ¿qué sucede cuando tenemos la posibilidad de volver a ver esa entrevista aún cuando no la estén pasando en directo? cuando una frase que dijo el famoso se vuelve trending topic, un meme, un challenge de TikTok o abrió un debate en un stream de Twitch. Todas estas son interacciones de la misma audiencia en torno al contenido emitido por televisión, acciones digitales y libres que nos ayudan a comprender por qué cierto contenido resonó más en la mente de las personas por sobre otro, pero que aún no son medibles a gran escala. 

Es necesario repensar cómo estamos midiendo la audiencia de los contenidos en la era digital, donde la participación e interacción de los usuarios es fundamental para lograr generar contenidos de calidad en todas sus dimensiones. 

¿Son peligrosas las redes sociales?

Con la popularidad del documental de Netflix “The Tinder Swindler” (“El estafador de Tinder” en español) y el crimen ocurrido en Inglaterra -donde una joven de 19 años perdió la vida tras convivir durante tres meses con su pareja, a quien conoció a través de una aplicación de citas y que hoy es sindicado como el responsable de su muerte – queda abierta la pregunta de si las redes sociales son o no peligrosas. Mi respuesta es no.

Las redes sociales existen para conectar personas en torno a un tema en común, ya sean familiares o amigos, o personas que aman un videojuego, tomar fotografías o bien buscan un espacio dónde conocer gente y pasarla bien.

Como todo en la vida, el secreto es ser responsables a la hora de usarlas e interactuar en ellas. Tanto las personas como las empresas deben cuidar la información personal, no exigir datos privados a otros usuarios y proteger la privacidad de la información que se comparte voluntariamente entre usuarios.

En el caso de los jóvenes, el rol de los padres es de extrema relevancia. Su labor es advertir sobre el uso responsable de la tecnología o redes sociales, sin la ingenuidad de pensar que detrás de una foto o perfil se encuentra la misma persona que creemos conocer y con la claridad de que es imposible conocer las motivaciones o intenciones del que está tras la pantalla. Este rol educativo es el mismo que se entrega para cuidar su integridad cuando se enseña a no tener secretos con los padres o tutores, no hablar ni recibir regalos de extraños o aceptar una invitación para irse con un desconocido en la calle.

En el documental y en la tragedia ocurrida en Londres hay un factor común: las personas involucradas se conocen mediante una aplicación de citas, luego interactúan por mensajería y llamados telefónicos para, eventualmente, conocerse en persona. Pero ojo, Simon Leviev (del documental de Netflix) era un ladrón y estafador antes tener un perfil en Tinder, al igual que el joven acusado de asesinato en Londres que, de acuerdo a los antecedentes recabados, sería un hombre controlador y violento, que no supo lidiar con el inminente regreso de la víctima a Canadá.

El cuidado hay que tenerlo con las personas con las que se interactúa, ya sea en línea o en vivo. Los usuarios de redes sociales debemos hacernos responsables del uso que le damos y de la información que compartimos.

Las redes sociales permiten a la gente seguir conectados con seres queridos que están lejos y no todas las historias de amor nacidas en el mundo digital han terminado en tragedia, muchas parejas han tenido un final feliz, pues han tenido los cuidados y precauciones necesarias a la hora de pasar de la virtualidad a la presencialidad.

Omnicanalidad: la nueva ‘shopping experience’

Llega el verano, comienzan las vacaciones y con ellas llega un clásico de las tardes en familia o con amigos: las ferias al aire libre. Un lugar donde los emprendedores tienen la oportunidad de dar a conocer sus productos, que muchas veces venden solo en forma digital, a una experiencia en vivo con clientes. 

La forma de relacionarnos y comunicarnos con la tecnología ha cambiado en los últimos dos años. La pandemia generó una aceleración en los procesos de digitalización, lo que derivó en nuevas formas de comportamiento de los consumidores. Según datos de la Cámara Nacional de Comercio de Santiago, en Chile, entre marzo 2020 y agosto 2021 el número de compradores que usan canales digitales se duplicó, y las ventas superaron el 200%. 

Un fenómeno que continúa avanzando día a día con una sociedad mucho más digitalizada a nivel mundial que demanda cambios en la experiencia de compra. Un reciente estudio de Retail Brew en Estados Unidos, reveló que el 30% de los usuarios norteamericanos afirmaron querer más tecnología en su experiencia de compra.  Probadores de prendas por realidad aumentada, tiendas digitales que permiten superponer artículos a fotografías, pago biométrico, lectura de códigos QR para simplificar las transacciones, diálogo en línea con asistentes virtuales automatizados, entre otros, son algunas de las implementaciones que se han tomado los últimos años y que tuvieron un alza meteórica motivada por la pandemia.

Estas herramientas digitales también han llegado a las ferias al aire libre, ganando espacios en la difusión a través redes sociales, el uso de páginas web para la venta de entradas y QR dinámicos a modo de catálogos o formas de pago. 

La inclusión de puntos de contacto digital en la experiencia de compra física, habla de una necesidad de adaptar las experiencias de compra a las nuevas tendencias phygital, donde la línea entre lo físico y lo digital es cada vez más difusa pues revela un nuevo tipo de ‘shopping experience’ donde lo offline y online no son entendidos como elementos completamente separados, sino que pasan a ser mundos interconectados. 

Es momento de ver la experiencia omnicanal implementada en un 100% en nuestro país, con una población tres veces más digitalizada que demanda cambios tecnológicos que mejoren la experiencia de compra. 

Marketing Digital 2022: ¿Cómo nos preparamos?

El concepto de ir de shopping cambió. Las tiendas post-pandemia, ya no son atractivas para quienes extrañan por ejemplo, los probadores. Por eso, es importante potenciar la omnicanalidad, unificando lo offline con el mundo online y facilitar las experiencias de compra.

Actualmente, según Hootsuit, el 27,5% de los chilenos busca en redes sociales antes de comprar un producto. ¿Por qué? Las nuevas audiencias ya no buscan lujo en las grandes marcas, sino autenticidad; un fenómeno que ha activado tendencias como el liveshopping, la combinación perfecta entre marketing e influencers para darle humanización a los procesos de venta, haciéndolo más divertidos, accesibles y cercanos. Algo que ha crecido de la mano de la app Kuick, que con un tiempo medio de visualización de 17 minutos y un pick de ventas de hasta $449 millones en un día (Hootsuite) ha logrado construir una comunidad formada en un 80% por PYMES. 

Y es que los usuarios valoran cada vez más los canales de venta online. Un sector que, la Cámara de Comercio de Santiago, proyecta facturará 12.000 millones de dólares a fin de año, concentrando un 61% de las preferencias de compra a través de canales digitales como Instagram, Whatsapp Business, Marketplace o páginas web. 

Otra de las apuestas clave dentro del boom del ecommerce, es potenciar la generación de comunidades a través del storydoing, es decir generar estrategias que busquen participación de la audiencia con sus productos. Una potencial jugada para ir en búsqueda de nuevos nichos, como la generación Z para quienes, según datos de Forbes, ver reseñas, fotos, streamings y unboxings de personas comunes aumenta hasta en un 80% su deseo de compra. 

Un buen ejemplo de red auténtica y rápida es TikTok, lo nuevo del marketing digital. Al  ser la cuarta aplicación más usada por los chilenos, con un promedio de uso de +4 horas diarias (Kantar Ibope Media, 2021), tiene un algoritmo que exhibe con facilidad las cuentas, abriendo una nueva ventana de contenidos para conquistar nuevas audiencias; un buen complemento para las narrativas visuales de realidad aumentada que ya han traído éxito a marcas como Pokemón Go, Ikea y Sephora. Tanto es el incremento de esta tecnología, que incluso Facebook, decidió invertir 50 millones en los próximos dos años y discute el cambio de nombre de la compañía para posicionarse como un gran paraguas de plataformas que combinan las tecnologías de realidad virtual y aumentada en un nuevo reino online. 

Otra tendencia de crecimiento acelerado es el Growth, estrategias basadas en un método científico para adquirir clientes poniendo el foco en las métricas y participando en cada paso del funnel. También está el marketing por voz, que ha ganado popularidad de la mano de los podcasts y los asistentes inteligentes, cuyas ventas según cifras de Global Market Insights, superarán los 30 mil millones en 2024. Por esto, es clave reconocer en el viaje del usuario en qué punto puede interactuar con estas herramientas para lograr identificar sus necesidades; algo que también desafía a las estrategias SEO para dar un salto desde lo escrito a lo vocal.

#TIKTOK EN LA POLÍTICA

¿Alguna vez pensaron que iban a ver al presidente Sebastián Piñera caminando por el pasillo de la Moneda con la canción “One Dance” del rapero Drake de fondo? Probablemente, hasta este año, no. La revolución del video corto y el boom de los trends de TikTok llegaron hasta el mundo político nacional para quedarse. Algo que antes para algunos parecía lejano y poco serio, hoy parece ser la herramienta favorita para acercarse al segmento más joven de la población. 

Y es que los cambios político-sociales experimentados durante el último tiempo, han abierto el abanico de posibilidades de autoridades y candidatos, dando espacio a la posibilidad de compartir contenidos livianos, característicos de las tendencias de TikTok, no sólo para captar la atención de un nicho de votantes, sino también para tratar de conquistar a ese grueso de votantes de entre 18 y 24, que, según cifras del Servel, mostró un alza en su participación en el plebiscito del 2020, con un 57% de participación, pero que en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 2017 sólo alcanzó el 35%.

Participar en las redes sociales, entonces, es una apuesta estratégica en tiempos de elecciones, si consideramos que la última entrega del estudio Target Group Index (TGI) de Kantar IBOPE Media posicionó a TikTok como la cuarta red social más utilizada por los chilenos, con un 40% de usuarios, precisamente, concentrados entre los 18 y 24 años. 

Además, para un 5% de los usuarios de TikTok de la generación X, es decir hombres y mujeres entre 35 y 44 años, también quedaron atrás las clásicas “palomas” publicitarias, que atestaban las calles en tiempos de campaña. Hoy, los chilenos buscan informarse y aprender de manera práctica y rápida sobre sus intereses. Por eso, no es de extrañar que el 10% de los usuarios a nivel nacional dedique entre 90 minutos y dos horas a la aplicación a la semana. 

Es así como el boom de TikTok trajo consigo una renovación para la comunicación política, haciéndola más auténtica y cercana. Bien lo sabe José Antonio Kast, que decidió sumarse a los challenges y audios del momento, convirtiéndose en todo un influencer al mostrar su faceta más relajada y distendida, que hoy le permite sumar 141.700 seguidores. Una dinámica muy diferente a lo que experimenta su contenido en Twitter, donde generalmente recibe comentarios de odio o memes como respuesta.

Un camino similar al que han tomado Gabriel Boric y Sebastián Sichel que con 16.5K y 57.5K seguidores respectivamente, también encontraron en TikTok una forma de dar a conocer sus propuestas en un mix con experiencias cotidianas, bailes y trends que logran generar una conexión con quien está del otro lado de la pantalla. O el cuestionario centeniall de la cuenta de Meganoticias que mostró a figuras como Yasna Provoste, Ignacio Briones, Paula Narváez o Mario Desbordes, vinculados con temáticas como series de animé, cantantes de reggaetón, virales chilenos, entre otros. 

Sin embargo, es fundamental recordar que la clave detrás de la buena recepción de este tipo de contenidos no es solo mostrar al candidato lejos de la camisa y corbata, contando un chiste o cantando una canción porque lo hace ver “más humano”. sino encontrar la manera de generar una comunicación política creando contenido enfocado en el lenguaje propio de la plataforma. Solo así, es posible generar una comunicación que haga sentido a los usuarios en sus propios códigos

No es solo llegar y abrir una cuenta de TikTok para hacer campaña política o en el caso del gobierno para comunicar temáticas de la vida del presidente. La clave es construir relatos adaptados a cada una de las plataformas según el tipo de audiencia al que queremos llegar. 

Las aplicaciones del poder del habla

Durante el último año, pasamos más tiempo en casa que nunca antes. Y de repente, un elemento de nuestra vida cotidiana comenzó a tomar protagonismo a pasos agigantados como el mejor distractor o pasatiempo: el audio. 

Si te volviste fanático de los podcasts o salas de conversación online, seguramente sabes a qué me refiero. El audio tiene la capacidad de estar presente en diversos momentos de la vida diaria, cuando salimos a correr y ponemos música, o cuando prendemos la televisión para mirar las noticias en el desayuno; e incluso para muchos es el fiel compañero en el trayecto al trabajo. 

Aunque el podcast surgió bajo ese nombre en 2004, este formato de “radio a la carta” no había experimentado un boom de esta magnitud. Por eso, no es de extrañar que esta fascinación se extendiera hasta aplicaciones que tienen como eje central la comunicación vía canales de audio, como ClubHouse. 

Theme picture CLUBHOUSE App.

Esta plataforma de conversación, logró conquistar a dos millones de usuarios a nivel mundial a menos de un año de su lanzamiento, congregando el interés de celebridades como los raperos Drake y Kanye West, Mark Zuckerberg,  Elon Musk, Jared Leto y Oprah Winfrey. Apostando por el audio como el principal atractivo, la aplicación permite crear una sala de conversación o unirse a una en la que ya hayan otros usuarios conversando. Al entrar, puedes simplemente hablar si se trata de un grupo reducido o pedir un turno para participar de la conversación. Generalmente las salas cuentan con un número máximo de 5.000 participantes.

Pero, ¿cuál es la gracia detrás de esto? La capacidad de interactuar y formar comunidades a partir de temáticas de interés común. El algoritmo crea -a partir de los gustos definidos por el usuario- un menú de salas con temáticas afines, entre las cuales puedes encontrar desde cine, videojuegos, información sobre medicina hasta tips para emprendedores. 

El empoderamiento de los usuarios en las redes sociales, a través de discursos propios, exclusivos y libres, se ha transformado en motivación de muchos para buscar la forma de conectar y conocer nuevas personas. Todo a través de la generación de una identidad online y un sentido de pertenencia al participar de una conversación con atención plena, sin tener anuncios en los costados, imágenes o videos distractores

Este boom también está detrás de la razón por la cual durante el año pasado Twitter realizó en su versión beta pruebas para “Twitter Spaces”, una nueva función que permitiría crear salas de conversación desde la aplicación. Una tendencia a la que Spotify también decidió sumarse hace dos meses con el lanzamiento del que esperan se convierta en el “rival” de ClubHouse: Spotify Greenroom, una aplicación que funciona bajo el mismo sistema de salas de conversación, pero con la posibilidad de convertir esas conversaciones en podcasts.

De la noche a la mañana las aplicaciones de audio se volvieron una prioridad para los gigantes de las grandes tecnologías, un escenario que las marcas deben comenzar a mirar con atención si lo que buscan es diversificar y conquistar nuevos nichos de audiencia en el efímero mundo digital. 

Digitalización de las personas en la era Covid-19

La crisis sanitaria nos volcó a las redes sociales, tanto por necesidades laborales como para el ocio o para mantener contacto con amigos y seres queridos. La humanidad había experimentado pandemias mundiales antes, pero esta vez la sociedad estaba en proceso de  transición y expansión de conocimiento digital, que nos guió por una senda de la cual no hay retorno.  

Un ejemplo del rápido aumento del consumo de plataformas digitales es Disney +, que durante el 2020 alcanzó 5 millones de suscriptores en dos meses. Esa misma tarea a Netflix le tomó 7 años. Un estudio de la consultora McKinsey reveló que sólo en las primeras ocho semanas de pandemia, se avanzó el equivalente a cinco años en adopción digital por parte de consumidores y empresas.

Aplicaciones móviles, videollamadas, códigos QR, redes sociales y funciones de geolocalización son herramientas que ya existían, pero no tenían un uso masificado. Con la necesidad de reinventar sus negocios para sobrevivir a las restricciones de la crisis sanitaria, los negocios lograron integrarlas en el uso cotidiano y modificar masivamente la experiencia de usuario, volcándose al comercio online.  

Por ejemplo, gracias al desarrollo de aplicaciones de delivery, el rubro gastronómico nacional pudo suplir el déficit de ventas por las restricciones de movilidad. Este fenómeno experimentó un crecimiento promedio del 51,5% en los últimos 5 años en Latinoamérica, cifra que en Chile alcanzó  un 63,4%. 

Las ventajas adoptadas gracias a las aplicaciones promovieron cambios de hábitos para optimizar el alcance de los servicios y la socialización en prácticas como el teletrabajo, telemedicina o el e-commerce. Las actividades de rutina -en las que interactuamos con otros- se orientaron al universo digital y ahora parece que los “jaja” circulan más por los mensajes de chat que en la vida offline

Por eso, aplicaciones como TikTok, Twitch o Discord tomaron gran protagonismo, al ser una ventana de interacción con otros, donde es posible compartir y/o generar pequeñas comunidades virtuales en torno a gustos comunes. Discord y Twitch nacieron hace casi 5 y 10 años, respectivamente, pero al ser exploradas más allá del mundo gamer, ganaron terreno en las coordinaciones de teletrabajo, grabaciones de podcasts, difusión de noticias, debates, etc. Algunos influencers encontraron en estas herramientas un lugar para compartir en vivo con sus seguidores. Por todo lo anterior, no extraña que plataformas como Twitch o TikTok mantengan 3 millones de usuarios activos, pues surgieron como una muy buena alternativa para compartir y divertirse. 

Un estudio de la consultora Criteria reveló que el uso promedio semanal de aplicaciones en Chile pasó de 18 a 22 horas una vez decretado el confinamiento. Los smartphones han pasado a ser la “primera pantalla” por excelencia, lo que necesariamente nos lleva a cuestionarnos: ¿se mantendrá esta explosión digital en la nueva normalidad? 

La digitalización siempre estuvo ahí; y aunque a muchos no les acomode o lo encuentren algo complicado y lejano, es la alternativa que existe para lograr llegar a más personas, de manera más simple y generar cambios a mayor escala.

TikTok: la transformación digital llegó al mercado laboral

Las redes sociales llegaron a revolucionarlo todo. Estas plataformas, que en un inicio se usaban para el ocio, comenzaron a mostrar su potencial para ser aprovechadas en otras actividades que van más allá del contacto con conocidos o personas de interés. Han servido para publicación y acceso a información, para publicidad -como canales de compra- y hoy también son un canal para encontrar trabajo. 

Según un estudio de Think Tank TrenDigital, de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica, el 20% de los chilenos ha conseguido trabajo gracias a ellas y un 29% de los participantes asegura que incluye sus perfiles de redes sociales en su currículum. 

La pandemia insertó la transformación digital en el mercado laboral, modificando las prácticas cotidianas de una forma nunca antes vista. Y aunque en países como España, previo al boom digital, alrededor del 40% de las entrevistas laborales ya se coordinaban de forma telemática, en otros como México, la cantidad de personas buscando trabajo por redes sociales aumentó de 2 a 54% solo en 2021. 

En Chile, según las últimas cifras del Digital 2021 Global Overview Report, se sumaron alrededor de 1 millón de usuarios nuevos en redes sociales, siendo Facebook la red más usada, seguida de Instagram, Twitter y Linkedin. Sin embargo, la masificación del uso de TikTok en la cuarentena, especialmente en la llamada “Generación Z” llevó a que la red cuente con más de 3 millones de usuarios activos a nivel nacional. Según una encuesta de la Asociación de Agencias de Medios, el 42%  de los chilenos dice que TikTok es su aplicación más usada, el 68% confirma haber descargado la APP durante la cuarentena y el 20,3% indica que pasa más de 50 minutos mirando su contenido sin parar. 

Por esto, no es de extrañar que su nueva función apunte precisamente a aquellos usuarios nacidos entre 1995 y mediados de los 2000, abriendo un nuevo nicho en el mercado laboral tradicional con “Resumes”, una herramienta de prueba que estuvo disponible hasta hace una semana en Estados Unidos, que permitía a los usuarios postularse como candidatos para trabajar en más de 30 empresas inscritas en la plataforma, como Shopify y Chipotle; transformando un currículum en un video de 60 segundos donde los candidatos debían dar a conocer sus habilidades, capacitaciones, experiencia laboral y lo que creían necesario para desempeñarse en el puesto requerido. 

Y es que luego de vencer a Instagram y Facebook, el gigante chino estaría apuntando al mercado liderado por Linkedin, pero desde la óptica del talento joven, aprovechando que más de la mitad de sus usuarios no superan los 24 años. Un escenario muy distinto al de Linkedin, donde según datos de Statista solo el 19,3% pertenece a la “Generación Z”. 

Una función que según los creadores nació de forma espontánea con el aumento de los contenidos creativos relacionados con la carrera y el trabajo, el uso de hashtags como #joblife o #careertiktok, encontraron la forma de aportar aún más valor a los usuarios de la plataforma, entregándoles la opción de mostrar sus habilidades laborales. 

Algo similar a lo que sucede en Linkedin con hashtags como #haypega, que permiten conectar profesionales en búsqueda de empleo, además de su potencial para generar leads, llegando a ser según datos de Hubspot un 277% más efectivo que Facebook y Twitter en esta materia.  Las redes sociales siguen sorprendiendo y continúan adaptándose tanto a los cambios sociales como a las necesidades de sus usuarios.

“Chokita”: Una oportunidad desaprovechada

Las marcas son como los seres vivos: nacen, crecen, evolucionan y deben encontrar la forma de adaptarse a su entorno para lograr persistir. Esto fue justamente lo que pasó con el sorpresivo anuncio de Nestlé. Probablemente, hasta ahora nadie se había cuestionado el nombre de la icónica “Negrita”, pero la empresa decidió cambiar el nombre de la marca a “Chokita” a partir de octubre.  Automáticamente, las redes sociales se llenaron de memes en respuesta al cambio e incluso, desató el cuestionamiento a los nombres de otros productos históricos.  

“(Chokita) Es el resultado de una evaluación que busca identificar conceptos que pudieran considerarse inapropiados a la luz de la mayor conciencia sobre las marcas y su lenguaje visual respecto del uso de estereotipos o representaciones culturales” detalló Nestlé sobre la actualización, lo cual considerando que la marca tiene 60 años en el mercado, responde de buena manera a los cambios socioculturales de la sociedad chilena. Pero ¿por qué no incluir a los principales involucrados en la decisión? Los consumidores.

En estos tiempos, la transformación de las marcas va conectada con la sociedad y lo que estas necesitan día a día. Esto trae consigo el desafío de incluir a los usuarios en la conversación para generar mayor cercanía y compromiso con la comunidad, y al mismo tiempo, crear una excelente oportunidad de recordación de marca y ventas. 

Bien lo saben en Starbucks, donde han apostado por el cliente como centro de toda su estrategia global, creando una conexión emocional con el consumidor, basándose en la emoción implicada del proceso de venta. Un ejemplo de esto es la campaña desplegada por el Unicorn Frapuccino, una nueva bebida que nació en respuesta a la moda de los unicornios que se tomaba las redes en 2017 y que solo estuvo disponible en algunas tiendas durante un tiempo limitado. Esta particularidad encendió todas las plataformas e hizo que el #UnicornFrapuccino se convirtiera en trending topic mundial, aún cuando el sabor no llegó a ser el esperado por los consumidores.

Algo similar pensó Jennifer Lee en 2015 cuando decidió crear Emojination, una red de colaboradores que busca hacer más participativo el proceso de elección de nuevos emojis. Esto, luego de que Whatsapp anunciara constantes actualizaciones en los emojis disponibles para Android e IOS. Hoy cuentan con 3.304 emojis, incluyendo variantes de género y tono de piel.

Y aunque aquí se dejó de vender en 2006, el originalmente denominado Mitsubishi Pajero, como referencia a un felino sudamericano llamado gato pajero o de los pajonales, también tuvo un cambio importante en su marca; a partir de la tercera generación se le cambió el nombre a Mitsubishi Montero, para evitar posibles bromas en algunos mercados hispanohablantes.

Las marcas se enfrentan a usuarios cada vez más exigentes y alertas a cualquier estímulo gracias a la inmediatez tecnológica. Por esto, no solo es necesario que los productos y marcas estén acorde a los tiempos que vivimos, desde una mirada más sostenible y humana, también debemos entender la transformación como un aporte para la comunidad. 

Cuando Nestlé precisa que sus consumidores “entenderán y apreciarán esta decisión” en pro del respeto y la diversidad, moralmente están en lo correcto. Pero, ¿qué tal si además hubieran hecho una campaña para preguntar a los consumidores si el nombre les parecía ofensivo o bien para despedir a la famosa “Negrita” a lo grande? Con un sello para los nostálgicos del formato original, una cuenta regresiva hasta el cambio definitivo o incorporando a la audiencia a través de encuestas en las redes para saber qué les parece este cambio e incluso que ellos fueran los protagonistas de la transformación al elegir un nuevo nombre. En el mundo de las marcas, la oportunidad de adaptación debe darse lo más natural posible, ¿y qué mayor naturalidad que hacerlo de la mano de los consumidores?